cortesía de Pablo Esgueva

Como broche de oro a su aportación en el curso Pablo nos pidió que a la última clase asistiéramos  “sucios”, en su idioma eso significaba que nos disfrazáramos. Yo, inducido por otras compañeras, alteré mi idea inicial y me dejé llevar al mundo del rock, al menos en un principio, pero la cosa varió y terminé en estado de sodomía, violenta y oscura.

Juzguen.