final de curso en El Retiro y despedida

Un curso maravilloso, recomendable, no sólo por lo que aprendes, que es suficiente si te aplicas, sino por los profesores con los que compartes horas, pruebas, ganas, risas y hasta momentos indescriptiblemente curiosos.

La despedida fue al aire libre, con Miguel Oriola y la modelo Krasia (a la cual ya tuve el placer de fotografiar anteriormente). Lo interesante fue que durante toda la sesión yo me dediqué más a ayudar a los compañeros que a hacer mis fotos y tras realizar uno o dos disparos encontré la razón para no seguir con ello, vino de la mano de ella, Krasia, que al ver la foto me felicitó orgullosa por la labor conseguida entre ambos. Después de una foto como ésta ¿cómo continúas una sesión que sabes sólo puede ir a peor?

Tras la clase todos en grupo nos fuimos a la que fue la única salida de la escuela que tuve con ellos. Sobran las palabras para decir lo bien que lo pasamos ese día, cada despedida era algo importante pues algunos, de otros países era cierto que sería prácticamente la última vez que volviera a verlos, aunque el contacto se mantendrá, no me cabe duda.

Aquí dejo alguna prueba de esa tarde entre cervezas, comida, fotos y risas.

Muchas gracias compañeros.

…y el mundo quedará vacío

“Cuando todo haya terminado el mundo quedará vacío”

Esa frase lo persiguió durante meses, años, siglos, y podía dar cuenta de que poco a poco se iba haciendo realidad, todo a su alrededor moría pero él seguía en pie; firme, impasible, con la misma cara todo el rato, con la misma mirada cansada, él seguía en pie, como si el tiempo ni siquiera lo despeinara.

Su creador, a quien él mismo dio caza y asesinó ya predijo la hecatombe, la caída de toda civilización, el caos en el que se sumió el mundo en los años venideros. “Esta vez es distinto” se decía a sí mismo al ver un escarabajo muerto y petrificado en su camino. “De ésta nadie se salva”, pero él seguía en pie.

Había visto caer imperios, había visto líderes romper a llorar y hablar del fin, había visto regicidios, derrocamientos, golpes de estado, disparar contra la multitud, el ejercito tomando la ciudad, lo había visto todo. Pero nunca, nunca había visto lo que sus ojos, casi impasibles, contemplaban ahora.

“…y el mundo quedará vacío”